El ministro de Trabajo: «Los semiconductores son un bien público»… La crisis de Samsung abre el debate sobre la redistribución
El ministro de Trabajo, Kim Young-hoon, 5 mes 28 día, calificó los semiconductores de «bien público» y afirmó que se iniciarían conversaciones sobre la distribución social de los beneficios extraordinarios de las grandes empresas. El Gobierno aseguró que no confiscaría los beneficios por la fuerza y propuso el diálogo social como solución, mientras que el órgano de diálogo para el sector naval 6 tiene previsto ponerse en marcha durante el mes.

El ministro de Empleo y Trabajo, Kim Young-hoon, 5 mes 28 día, calificó los semiconductores de «bien público» y afirmó que se debatiría socialmente la distribución de los beneficios extraordinarios de las grandes empresas. Sus declaraciones se produjeron en medio del agravamiento del conflicto laboral en Samsung Electronics, que llegó a situar la situación al borde de una huelga. El ministro recalcó que el Gobierno no confiscaría por la fuerza los beneficios de las grandes empresas para repartirlos.
El ministro volvió a presentar el «diálogo social» como solución. Dijo que se buscaría una salida mediante el diálogo entre empresas, trabajadores y Gobierno. No mencionó ningún sistema concreto ni proyecto de ley.
El mismo día, el Partido del Poder Popular criticó estas declaraciones por considerarlas una intervención peligrosa. Según se informó, la oposición expresó preocupación por la ampliación del papel del Gobierno. Las informaciones señalaron que las reacciones políticas quedaron inmediatamente divididas.
El ministro Kim añadió que, para reforzar la competitividad de la industria naval, 6el Gobierno pondría en marcha durante el mes un órgano de diálogo social tripartito. La fecha prevista para su puesta en marcha es 6durante el mes, y los detalles concretos de su funcionamiento se anunciarían más adelante. El ministro afirmó que el órgano debatiría cuestiones de empleo y contratación en la industria naval.
La propuesta del Gobierno de debatir el reparto parece estar dando paso a conversaciones sobre el valor público, centradas en los semiconductores y la industria naval. El ministro planteó repetidamente el diálogo social como solución y, al mismo tiempo, recalcó que no se trataba de una intervención directa del Gobierno. Por ahora, no se han hecho públicos los detalles concretos de un posible acuerdo ni si se traduciría en legislación.
Las reacciones del ámbito político y de la industria han sido dispares tras las declaraciones sobre la política. Es probable que el alcance de las conversaciones se amplíe con la incorporación de las demandas sindicales y las respuestas de las empresas. Por el momento, los principales aspectos a seguir serán el planteamiento concreto del diálogo social y el calendario de su puesta en marcha.